Muchos de nosotros -los que estamos en el mundo académico-universitario- dedicamos una cantidad de tiempo considerable a leer, reflexionar, seleccionar información, tomar notas, hacer borradores, confeccionar bases de datos –manuales o digitales-, compartir archivos con otros colegas que se encuentran en la otra parte del planeta, asistir a foros, congresos, conferencias, seminarios, entre otros eventos académicos. En resumidas cuentas, estas tareas son partes esenciales durante algunas etapas de nuestra vida: realización de máster, doctorado y «profesionalización del profesorado docente».
Todo este proceso, que supone un granito más en la experiencia, está encaminado a que plasmemos el conocimiento adquirido en un artículo académico-científico que, se presupone, leerán y meditarán nuestros compañeros del gremio. Pero, seamos francos, muchos de estos textos no verán la luz, o serán transformados hasta el agotamiento con tal de que encajen en la publicación científica de rigor, o que está en el candelero de la comundad universitaria.
El texto debe cumplir los criterios de calidad para que pueda considerarse en una publiación de calidad; esta -creemos- debe contener un ISSN, además de estar integrada en bases de datos reconocidas por las diferentes agencias evaluadoras, entre otros criterios harto complejos que no nos corresponde criticar.
En nuestra pequeña andadura, desde el humilde nacimiento de nuestra publicación, son muchos los que nos preguntan lo siguiente: “Pero, ¿la revista tiene ISSN?”
Como somos inquietos y nos gusta aquello de contrastar las fuentes, así como el acudir a las mismas, hemos de confesar que hemos hallado una respuesta a la pregunta antes realizada que debe, por su propio peso, satisfacer las incógnitas de quiénes deseen conocer, con ansiedad, cuánta calidad tiene nuestra publicación. La respuesta nos viene de la mano del Centro Nacional Español del ISSN. Si consultamos su web se nos revela lo qué es el ISSN con exactitud: “código numérico reconocido a nivel internacional y que está asociado al título de una publicación seriada”.
En la misma página si acudimos a la sección Tipos de publicaciones a las que se les asigna se reconoce que el ISSN no es “[…] obligatorio y que su obtención no indica la calidad, relevancia u originalidad de la publicación seriada”. El pedir muchos ISSN para todas las publicaciones que aparecen en España genera una situación no muy deseable para la Agencia del ISBN. Sus razones las explica aquí.
No vamos a hacer leña del árbol caído. Nuestra Revista Electrónica del Lenguaje portará el estandarte del ISSN, pero cuando nuestro primer número esté editado. Después, podremos pedir el Depósito Legal y después nos concederán el ISSN.
Muchas gracias por su atención.
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